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Empiezo por mi con una conciencia nueva, creyendo que hay algo mas grande, que gerencia mi vida y que como todo es, es perfecto.

mes

junio 2016

“Un largo camino: diálogos sobre el destino, la reconciliación y la felicidad”

Gabriele Ten Hövel entrevista a Bert Hellinger (Ed. Alma Lepik, Argentina).

Pregunta: Cuando usted habla de tomar al padre y a la madre para ser feliz, ¿a qué se refiere con eso? ¿A quién exactamente debo tomar? ¿A la madre que me abandonó, al padre que golpea a la madre? Estoy imaginando una alcohólica totalmente descuidada, que jamás se ocupó de su hija. ¿A quién debo tomar? ¿A la madre ideal, tal como podría ser? ¿A aquella faceta de la madre que viví como bella y nutriente?

Respuesta de BH: Yo tomo a la madre y al padre como personas – esta es una importante diferenciación; no tomo lo que me dan o me niegan. Esto aquí no interesa. Es a la persona a la que yo estoy tomando. Tomando a la persona, tendré su plenitud en mí.
Pregunta: ¿No es esta una idealización colosal de lo maternal y lo paternal?
Respuesta: Yo afirmo que en el 80 % de las personas que asisten a constelaciones está perturbado el vínculo con los padres y que la terapia propiamente hecha, une a los hijos con sus padres.
Pregunta: ¿Qué sucede si no se logra esta unión?
Respuesta: Que la persona está perdida y tampoco podrá sostener ninguna relación duradera.
Pregunta: La mayoría de las personas se lamentan todo lo que de pequeños se han perdido y no han podido obtener. Hasta llegan a amargarse. ¿Qué consecuencias puede tener esto?
Respuesta: Todo lo que yo lamento, lo estoy excluyendo. Todo lo que acuso, lo estoy excluyendo. A cada persona que despierta mi enojo, la estoy excluyendo. Cada situación en la que me siento culpable, la estoy excluyendo. Y yo estoy empobrecido cada vez más.
El camino inverso sería: Todo lo que yo lamento, lo miro y digo: Sí, así fue y lo incorporo en mí con todo el desafío que representa para mí. Yo digo: Haré algo contigo. Ahora te tomo como una fuente de fuerza, sea como fuere.
Miro todo por lo que yo haya acusado a alguien y digo: Sí. Miro a mi alrededor, para ver cómo obtengo de otro modo aquello que me perdí y miro la fuerza que tengo para lograrlo yo mismo, sin que se lo pida a otro. Después incorporo la situación en mí y ella se transforma en fuerza. Lo mismo es válido para las culpas personales, que todos queremos negar y echar. Las miro y digo: Sí. Las culpas tienen consecuencias y yo consiento esas consecuencias, transformándolas en algo. Las culpas se transforman en fuerza y, de esta manera, también crezco.
Es decir, que el movimiento básico es siempre el mismo: en lugar de excluir, incorporar. Al respecto hay una observación sorprendente. Cuando incorporo lo que había rechazado o lo que es doloroso, lo que me genera culpa o por lo que me siento injustamente tratado, lo que fuese… no todo cabe en mí cuando lo incorporo. Hay algo que permanece fuera. Al consentir plenamente, lo que se internaliza en mí es sólo la fuerza. Lo demás simplemente queda fuera y no me infecta. Al contrario, me desinfecta, purifica. La escoria queda fuera y las brazas penetran en el corazón.

Pregunta: ¿Qué obstaculiza la acción de tomar?

Respuesta: Que yo no soporte lo que les pesa a los padres y quiera ayudarles desde niño y me inmiscuya, elevándome por encima de ellos y poniéndome en el lugar del abuelo o lo abuela pretendiendo cuidarlos y solucionarles sus problemas. Aquí sería pertinente el mismo ejercicio, mirando yo a mis padres con todo lo que les pasa, con su enredo, con sus pérdidas, con su adicción, su enfermedad. Advierto lo que para mis padres todo esto significa en materia de fuerza, cuando ellos asienten a todo tal cual es. Así como lo hice anteriormente conmigo, cuando lo incorporé en mí, yo veo: ¿Qué pasaría si yo lo hiciera en su lugar?

De este modo puedo imaginarme a mis padres consintiendo lo que les pesa; les pertenece tanto como sus enredos. Yo veo sus enredos desde una distancia y desde abajo, como un niño, desde mi posición de hijo. Entonces mis padres siguen siendo plenamente mis padres. No necesito hacerme cargo de nada de lo que les pertenece exclusivamente a ellos. Eso queda fuera de mí porque les pertenece a mis padres.

Pregunta: ¿Eso hace feliz?
Respuesta: La felicidad nos es obsequiada. La felicidad siempre proviene de una relación y la pregunta es: ¿De qué modo nos relacionamos para ser felices? Somos felices si nos alegramos de una relación. Ninguna relación posterior resultará, si la anterior no resultó. Toda relación comienza con la madre. La mayoría de los problemas se producen si hay algo que no resultó pleno. La alegría comienza con la madre. La mayor felicidad para un niño es la de estar con la madre; es la felicidad primaria. Naturalmente más adelante deberá estar con otras personas. Pero no importa. Se puede llevar consigo la felicidad primaria. Después habrá más distancia, pero lo sustancial fue mirar a la madre a los ojos y decir: “Sí, me alegra que seas mi madre”.
Pregunta: ¿Y el padre?
Respuesta: El padre se agrega, claro está. Pero la felicidad se inicia con la madre. Padre y madre no están aquí en el mismo plano. La madre viene primero y después el padre.
Muchos problemas con los niños también se producen porque no pueden acceder al padre. Solamente la madre puede abrir el camino al padre, con lo cual tiene un poder tremendo. Pero nadie más puede franquear el camino al padre.
Pregunta: No lo entiendo, ¿qué quiere decir con eso?

Respuesta: Que en el niño la madre ama al padre, tal como lo hiciera originariamente. Su frase sería entonces: “Me alegro que seas como él”. El niño sabe entonces: ella se alegra cuando voy hacia mi padre. Esto al niño le abre el camino y él gana una fuerza especial. Y ante todo, amará mucho más a su madre que antes.
Pregunta: Es decir que el punto de giro y el pivote es la relación con la madre y excediendo la misma -aún estando separados los padres- su relación amable con el hombre. Hay muchas mujeres que después del divorcio les dicen a sus hijos, o al menos lo piensan, más bien menospreciando: “Por Dios, eres como tu padre”. Esto quiere decir que somos las mujeres las que más nos podemos equivocar.
Respuesta: Quisiera formularlo de otra forma: las mujeres tienen las mayores oportunidades.
Pregunta: ¿Por qué honra usted tanto a las madres; es parte de su pasado católico?
Respuesta: Yo honro a las madres a partir de un juicio filosófico. Yo reparo en lo que significa ser una madre. Todas las madres han hecho lo decisivo de una manera perfecta. No existe mujer alguna que haya sido madre y no lo hiciera a la perfección. De lo contrario no hubiese sido madre. Es decir, en lo determinante todas ellas son perfectas. Lo que viene después juega un papel subordinado. Es tan claro, pero se requiere aquí amplitud de pensamiento, para focalizar la vista en lo esencial. Lo más grandioso que existe es naturalmente la vida. En la práctica terapéutica muchas veces esto se olvida. Tal vez el niño recibió una bofetada de la madre y esto se recuerda y se elabora, pero se deja de lado que recibió la vida en su plenitud por parte de la madre. Ninguna madre pudo quitar algo de la vida y ninguna pudo sumarle algo. Ninguna fue mejor o peor. Como madres, todas las madres han sido perfectas. Es un bello pensamiento. Quien puede alegrarse de su madre, gana.
Pregunta: ¿Esta es su receta para la felicidad?

Respuesta: Si usted así lo quiere. Es el modo en que se nos presenta la plenitud de la vida y la felicidad. Es la base de toda felicidad posterior. Es también la base del amor por la naturaleza. Por así decirlo, la naturaleza es la gran madre.
El niño pequeño permite que todo penetre en su alma. Allí no hay resistencias. Recién después se presentan las resistencias.
Ahora bien, respecto de la felicidad hice una importante observación en mí mismo. Cuando incorporo a mi madre o a mi padre completamente en mí, sin objeción alguna -“Tú eres mi madre, así te tomo”, “Tú eres mi padre, así te tomo”- entonces se instala toda la plenitud de los padres en mi alma. Yo no incorporo algo de mis padres en mí, sino que incorporo a mis padres en mí, con todo lo que con ellos viene. Y lo que yo pensaba que no era bueno, queda fuera – es muy sorprendente. Con la persona entra solamente lo bueno de ella – nada más.
Pregunta: Usted exige mucho a las personas.
Respuesta: Esto es el amor. El amor verdadero.

AMAR A LOS PADRES DESDE EL ESPÍRITU

Haré con ustedes algunas meditaciones para entrenarnos a una visión desde el espíritu. Les propongo que miremos a nuestros padres desde esta perspectiva. Es algo muy distinto de lo que, quizás, acostumbramos hacer.


Empecemos entonces.Pueden cerrar los ojos si lo desean.

Les propongo que miremos a nuestra MADRE, así como es, exactamente como es. Sólo de esta forma, es nuestra madre. ¿Pero, es realmente “nuestra” madre? ¿Tengo acaso el derecho de decir “mi madre”, como si fuera mi propiedad? ¿O acaso ella me es regalada por otra fuerza, que la ha tomado a su servicio, tal como es ella? Así es como fue escogida para ser mi madre. Sólo así, tal como es, puede ser ella realmente mi madre y, sólo así, puedo llegar a ser como el espíritu lo desea. Su destino y mi destino están inseparablemente unidos.

Mientras la miro tal como es, miro también más allá de ella hacia algo más grande. Miro más allá, hacia sus padres, los que le fueron destinados, así como fueron, exactamente así. Nadie pudo ser distinto de lo que fue porque el espíritu, conforme con su movimiento, ha concebido y guiado a cada cual tal como fue.

Detrás de sus padres están sus padres y un sin fin de generaciones. Todos ellos han sido movidos por el espíritu, todos tuvieron un destino surgido de un movimiento de este espíritu, todos fueron tomados a su servicio, desde el principio hasta mí. Estoy vinculado a todos ellos, por el espíritu y su movimiento.

Por encima de todos ellos miro hacia muy lejos, hacia la infinitud que lo mueve todo así como es, y que lo acepta todo así como es y que me acepta tal como soy, con mi madre tal como es.

Entonces, abro grande mi corazón. Miro a mi madre y la tomo en mí, como un regalo de este espíritu eterno, la tomo así como es y le digo “Gracias”. Mirando a todas las generaciones detrás de ella, digo también “Gracias”. Miro aún más allá al infinito, recogido y dedicado, frente a lo que nos queda ocultado. Y digo: “Sí, me entrego a ti con todos los que están conmigo. Juntos, estamos a tu servicio. Gracias”. Permanezco en este lazo con amor, con respeto para todos, con la consciencia de ocupar el último lugar. Y desde este lugar, miro hacia delante. Siento a mis antepasados detrás de mí, y a esta fuerza detrás de todos nosotros. Doy más lejos lo que me ha sido confiado y brindado. Lo doy más lejos con respeto y con amor, en armonía con todos los que estaban antes que yo, en armonía con el movimiento de este espíritu.

De la misma manera, miro a mi PADRE tal como es, con el destino que tuvo, con todo lo que hizo. Le miro y le veo tal como era y tal como es ahora. Así me corresponde, para mi destino. Gracias a él, pude crecer. Soy como soy porque él es como es. Miro también por encima de él, hacia sus padres. Ellos fueron como pudieron ser, solamente así. Y porque eran así, eran los correctos para mi padre. Más allá de ellos miro a sus destinos, a sus padres y al sin fin de generaciones. Todos estaban al servicio de este espíritu, así como eran, precisamente así.

Me tocan a mí, tal como son. Me coloco en el linaje con ellos, abajo, en el último lugar. Y sé que doy más lejos lo que me ha venido de ellos. Tomo mi lugar en una cadena ininterrumpida de generaciones, sabiéndome movido igual que ellos, por algo infinito.

Miro a mi padre y abro mi corazón. Lo tomo en mí tal como es, tal como me es regalado, el correcto para mí.

Cuando miramos a nuestros padres de esta forma, con un amor del espíritu, con un amor más allá del sentimiento, armonizado con un movimiento del espíritu, vemos también lo que nos han dado con tanto cariño paternal durante tantos años. ¡Es increíble lo que nuestros padres nos han dado, de acuerdo con este movimiento! Lo aceptamos todo tal como fue, sin más ni más, incluso las supuestas dificultades, el dolor y los desafíos. La forma en que se comportaron fue diseñada así por este espíritu. Ellos fueron movidos así por él, para nosotros.

¿De qué sirve entonces lo demás, nuestro deseo de serles, tal vez, superiores, de hacerles reproches y presentarles quejas?

¿Qué hacemos pues, frente a este espíritu? ¿Qué nos pasa cuando nos atrevemos a desearlos de otra forma de lo que fueron? ¿Estamos todavía en el amor hacia ellos, tal como son? ¿En el amor hacia sus padres, así como eran? ¿En el amor hacia su destino tal como fue?

Preguntémonos si aún estamos en el amor hacia todos los que estuvieron antes que ellos y cuya vida, con sus experiencias y sus sufrimientos nos benefician en un movimiento común, que nos abarca a todos con igualdad y donde todos se encuentran aún presentes.

BERT HELLINGER.

Tomar al padre es tener la fuerza para ir hacía el mundo

Por: Empiezopormi

Siguiendo con el orden sistémico y luego de haber tomado a la madre, ahora incluiremos y haremos conciencia sobre Tomar al Padre.

“Sin el espermatozoide que aportan los hombres, las mujeres serían estériles. El espermatozoide es el que aporta toda la fuerza de la vida para poder avanzar por el cuerpo femenino hasta el óvulo y fecundarlo; es ese proceso biológico el que se ve reflejado en todos los aspectos de la vida”.  Mónica Giraldo Paerez 

Por qué es importante tomar al padre??

IMG_6522Es importante tener claridad que nuestra madre, no sería nuestra madre si no existiera nuestro padre y viceversa, esa es la unidad que llamamos PADRES y debemos ser conscientes que somos el resultado de esa unidad, de esa unión perfecta que se dió en el momento perfecto.

Un hijo necesita de padre y madre ya que somos 50% mamá y 50% papá y cada uno de ellos tiene el 50% de sus padres y así todas las generaciones hacía atrás, decir, somos 50% energía masculina y 50% energía femenina. Cuando una madre excluye al padre de su hijo, está borrando ese otro 50% que él tiene y lo que es peor, el inconsciente de ese hijo interpreta que tiene un 50% que no sirve o que no es tan bueno y ese hijo lo va a vivir como bloqueos en su vida profesional por dar un ejemplo. Recordemos una de las leyes de la sistémica familiar es que toda persona tiene derecho a pertenecer.

Bert Helliger ha sido claro al decir que al padre se le toma a través de la madre, es la madre la que dá el permiso para tomar al padre.  La relación madre e hijo se dá desde la gestación y hasta los primeros 12 años de vida del hijo, él está contenido por su madre y lo que implica la energía femenina que lo mantiene cerca del sistema familiar y sistémicamente hablando, estar cerca del sistema familiar significa que está rodeado, protegido por todo lo que ayuda a mantener la vida, es decir, se siente a salvo. Lo que se vé es que ese dar permiso a veces puede ser traumático para la madre.

Mas adelante cuando el hijo crece y empieza a salir  a interactuar con otros sistemas familiares y otras dinámicas de supervivencia, lo que se necesita es  que la relación padre e hijo se dé y de esta manera se involucre la fuerza de la energía masculina que es primordial para salir al mundo, a la vida que a veces se vuelve difícil, competitiva y hasta peligrosa, en la que puede estar comprometida su supervivencia. Entonces lo que una madre puede hacer en ese momento de la vida de un hijo, es demostrarle que así como ella puede ver a ese padre con amor y ver en él un hombre con un linaje masculino fuerte, en donde no solo está él sino todos sus antecesores, es importante para que el hijo se reconozca en su padre y en sus ancestros y tenga la fuerza que necesita para ir al mundo y a la vida.

Lo que comunmente sucede es que la madre no está en disposición de entregarle el hijo al padre, puede ser por alguna historia de dolor que hace que una madre no dé el permiso e impide hacer el movimiento de toma del padre y por ende, el hijo tampoco puede hacer este movimiento. Desde el punto de vista de los hijos cuando este movimiento o este paso no se dá, lo que le ocurre al hijo es que es difícil ver al padre y entra en conflicto, se siente dividido o termina por revelarse contra su madre.  No importa lo que yo como madre de mi hijo pienso del padre, si es o no adecuado no importa, lo claro que debo tener es que ese es el padre de mi hijo y sin él no hubiera podido ser madre de ese hijo y la fuerza que él necesita para afrontar la vida viene de ese hombre que yo escogí, no puede haber otro.

Cuando una madre no puede ver a ese hombre como el padre de sus hijos, como aquel que ella escogió, como ese hombre del que recibió su semen, engendró y tuvo un hijo de ese hombre y aún así no puede tomar de ese hombre la vida que él en ella puso y cuando ve a su hijo y no logra ver en él la presencia de ese hombre, es difícil que este hijo pueda ver a su padre. Es a través de la madre que el hijo puede Tomar al Padre.

Con nuestro padre, tomamos toda aquella energía del mundo exterior, es la energía que nos hace ir hacía afuera, hacía el logro de nuestras metas, hacía los objetivos que nos trazamos en la vida; es esa energía que viene de nuestro padre la que nos ayuda a poner limites en todos los ámbitos de nuestra vida. Cuando solo tomamos a nuestra madre, hay soledad y aislamiento.

Cuando se Toma a Papá estamos tomando la energía masculina que debemos integrar junto con la energía femenina que viene de nuestra madre y que hemos tomado de ella. En el instante que hacemos la toma de ambos padres, estamos equilibrando la energía en nuestro interior y a partir es mas fácil poder fluir en la vida de manera adecuada y sientiéndonos bien con nosotros mismos.

Para contextualizar un poco mas, debemos recordar que la mujer es mas de retener (en el útero las madres contienen e igual sigue siendo afuera) y el hombre es mas de soltar, el hombre es el encargado de darle la fuerza al hijo para ir a la vida con todo lo que se necesita.  El padre es quien empuja para ir hacía el mundo con fuerza y seguridad.

“Muchos problemas con los niños también se producen porque no pueden acceder al padre. Solamente la madre puede abrir el camino al padre, con lo cual tiene un poder tremendo. Pero nadie más puede franquear el camino al padre”.  Bert Hellinger

Acá debemos volver a decir que tomar al padre implica, igualmente que como con la madre, tomarlo como es, sin juzgar, porque cuando lo juzgamos perdemos la fuerza que viene él. Lo que hay que hacer es pararse en el aquí y ahora, desde el adulto y hacerse responsable de su propia vida.

Cuando una madre pone quejas del padre a su hija, hay un desorden porque la hija por defender a su madre, deja de ser hija y se siente en medio de ambos padres, se desubica y por lo tanto pierde la fuerza que le da a el saber que es la hija y no la esposa de ese padre.

Otro ejemplo clásico que se observa mucho es cuando un hijo ve en su padre a un hombre que golpea a su madre, un padre abusivo y por eso lo odia, lo juzga y en muchos de los casos lo desconoce como padre. Lo que debe hacer el hijo es asumir a sus padres como son, teniendo la consciencia que lo que toma de sus padres es la vida, no lo que ellos son o el tipo de relación que puedan tener y así puede lograr seguir hacía adelante, de lo contrario lo que puede suceder es que va a vivir con una carga de ira, rencor y resentimiento que termina es transfiriéndola o repitiéndola en su vida personal en todos los ámbitos en los que se desenvuelva y por supuesto va a estar permanentemente bajo de energía vital porque todo el tiempo se va a estar peleando con la vida que le tocó, lo que hace que pueda terminar enfermándose.

Cuando una persona toma la vida como es, cuando entiende y comprende que la vida es como es y honra la vida que vino a través de sus padres y que ellos son como son y agradece lo que le toca, entonces está dando gracias desde lo profundo, que es estar vivo y se permite estar al servicio de la vida, logrando con ello ser creativo e ir hacía la vida con la fuerza necesaria.

Elegir en el aquí y el ahora y de esta manera experimentar vivir diferente mis relaciones conmigo mismo, con los otros y hasta con mi propia historia, hace que me abra a la vida y desde el adulto que ya soy, honrar y aceptar lo que fue y lo que es, de esta manera puedo evolucionar,  de lo contrario sigo estando en el niño que vive de juzagar, exigir  y reprochar a sus padres y con ellos a la vida misma.

Es importante tener conciencia que todos tenemos obstáculos en la vida pero que de nosotros depende elegir algo diferente y con ello lograr abrirnos a la vida, esto solo lo puede desde el hijo adulto y no desde el hijo niño.

En resumen, qué viene con la toma del padre?

  • Podemos tener la fuerza para tomar decisiones
  • Logramos trazarnos objetivos y metas y alcanzarlas
  • Nos aporta la capacidad de sentirnos cómodos con nosotros mismos
  • Tener claridad mental
  • Tener la capacidad de conocer y poner limites
  • Podemos asumir con fuerza las tareas que nos trazamos
  • Claridad matemática
  • Capacidad para emprender negocios
  • Tener realización profesional

Posibles consecuencias en hijos con padres no presentes en su vida:

  • Cuando es la madre la que no está presente, la persona toma el lugar de la madre, convirtiéndose en la pareja del padre, o viceversa por lo tanto, le será más difícil conseguir pareja y hacer su propio sistema.
  • Ante una madre a la que le faltó su mamá: la hija termina tomando el lugar de la abuela materna y se convierte en la mamá de su mamá, se transforma en la grande de la relación.Se le puede dificultar llegar a ser madre.
  • Cuando a un padre le ha faltado su papá pueden presentarse situaciones de adicciones. En el alcoholismo, por ejemplo, lo que se vé es que el hijo dice: “Papá, con cada trago te siento aquí conmigo”.
  • Ante la muerte de la mamá (sea cual sea la edad y la circunstancia), el hijo o la hija pueden desear acompañar a mamá en la muerte. Igualmente puede pasar con el padre. Es lo que Bert Hellinger indica como jalón de muerte. El hijo o hija, apaga su vida, le cuesta más ser feliz, le cuesta disfrutar de la vida.

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MEDITACIÓN SISTÉMICA: TOMAR LA MADRE ES TOMAR LA VIDA

Escrita por: Empiezopormi 

Siguiendo con el tema de tomar la madre y viendo el interés que ha generado en ustedes los lectores, he creado esta meditación como parte del movimiento sistémico que pueden hacer para afianzar este Tomar la Madre. Es importante comentar que esta meditación es inspirada en las que ha hecho Bert Hellinger en su trabajo al rededor del mundo.

El resultado de esta meditación depende de cada uno, estar dispuesto es importante para permitir sentir en sus cuerpos y en sus corazones y con ello que el movimiento se dé. Tómese el tiempo que necesite, no hay tiempo límite para este ejercicio.

Busque un lugar en el que se sienta cómodo, que no lo interrumpan, es decir, haya el menor ruido posible para que haya conexión con el movimiento y que éste sea lo mas profundo. Si lo desea y siente que quiere ayudarse con música para meditar, lo puede hacer. A mi me gusta mucho este audio que encontré en You Tube y se los comparto: Cuencos Tibetanos: Sonidos Relajantes con Agua, Dormir, Meditación, Relajación, Armonizar Chakras

Cierre los ojos y respire siempre por la boca (el mantener la boca abierta mientras respira permite que haya energía en expansión). Empiece por ser consciente del espacio que ocupa dentro de la habitación o del lugar que escogió, vaya poco a poco sintiendo sus pies que rozan el piso y así lentamente, sienta como fluye la sangre por las piernas. Siga despacio recorriendo su cuerpo, sienta su abdomen, brazos, cuello, sienta si su cuello está tenso, si sus manos estás rígidas o por el contrario está libre de tensiones.

Ya en su cabeza y en su mente comience a remitirse a las imágenes y sensaciones que se ha formado de su madre y permita que todas esas sensaciones fluyan en su cuerpo libremente.

Siente que se vuelve pequeño cuando tiene esas imágenes? Sienta en su cuerpo y mire qué efecto tienen en su alma.

Cómo desde esas imágenes mira la vida?? Ama a la vida? Es exitoso?

Ahora pregúntese, Qué hace en la vida para usted y para otros?

Tómese el tiempo que necesite para ver todas esas imágenes y sienta todo lo que va fluyendo en su cuerpo, es su alma la que le está hablando. Respire profundamente, siempre por la boca, deje que todo lo contenido se expanda. Pregúntese y honestamente respóndase:

Le da honra a su madre con todas esas imágenes?

Respeta y toma aquello que su madre hizo por Usted?

A través de ella se vuelve rico o pobre, feliz o triste?

Permita que todas aquellas sensaciones que pueda estar experimentando fluyan en su cuerpo. Estas sensaciones pueden ser sudor, temblor, frio, calor, picazón, todas éstas son normales, solo permita y reconozca esas sensaciones. Tómese el tiempo que necesite antes de continuar, respire siempre por la boca, inspire y expire aire siempre por boca.

Ahora quite todas esas imágenes porque fueron hechas por usted, ninguna de esas imágenes es verdadera. Deje de lado las sensaciones que están conectadas con esas imágenes y mire a su madre como el regalo del cielo más grande para usted.

A través de quién ÉL nos regala la vida? A través de esa MADRE, tal como es, tal como nos fue regalada y con ella la vida, la vida completa, plena. A través de ella, recibimos la vida completamente.

Respire profundamente, tómese el tiempo que necesite.

Mire a su madre a los ojos, libre de aquellas imágenes antiguas que se ha formado de ella, libre de todas esas sensaciones desagradables y de todo lo que pudo haber juzgado de su madre.

A su madre le dice desde el fondo de su corazón y con TODO el corazón: GRACIAS MAMÁ.

En un acto de profunda entrega le dice a su madre, lentamente:

Ahora te tomo a ti como mi madre y contigo tomo mi vida tal y como es, con todo lo que te ha costado a ti y lo que me cuesta a mí. Ahora hago algo bueno con ella, hago algo exitoso con mi vida y en tu memoria y para tu alegría y la mía.

Ahora te tomo como MI MADRE….TAL COMO ERES….y tú me puedes tener como tu hija.

Tu eres la grande y yo la pequeña.

Tu das y yo tomo TODO, querida mamá.

Sienta en su cuerpo la gratitud que siente hacía su madre y en la profundidad de su alma sienta como se va volviendo sereno. Hubo un solo órgano que estuvo en movimiento, era su corazón, el corazón late siempre con un amor eterno.

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GRACIAS MAMÁ

Una nueva visión sobre la felicidad, el éxito, el amor.

Siguiendo con el tema de Tomar a la madre es reconciliarme con la vida, he querido publicar esta entrevista que considero encierra perfectamente el pensamiento de Bert Hellinger quien ha sido muy claro al afirmar que cuando tomamos a la madre, tomamos la vida completa.

IMG_6311Hellinger ha penetrado, con rigor, en el campo del conocimiento, lo que le permite elaborar una nueva filosofía, una nueva visión coherente de todos los aspectos de la vida. Entre ellos, una nueva visión sobre la felicidad, el éxito, el amor. Su método de configurar Constelaciones Familiares enfocado directamente hacia la solución le valió el reconocimiento como uno de los terapeutas claves del mundo psicoterapéutico actual.

¿Cómo podemos ser felices o hacer un camino hacia la felicidad?

La felicidad empieza muy temprano, empieza con la madre y se sigue manteniendo en la relación con ella. El camino de la felicidad se interrumpe cuando perdemos el contacto con la madre, por supuesto también con el padre pero eso está en segundo lugar. Se puede observar, por ejemplo; yo lo hago a veces cuando miro la televisión, miramos a los actores o a los que están hablando, y entonces mi mujer pregunta: “¿Cuál es la relación de éste con su madre?” Se puede ver enseguida, el que está en conexión con su madre brilla, tiene una expresión de alegría y es amado por otros, eso se nota fácilmente; o cuando uno viene y dice que no está feliz, entonces yo pregunto por su madre, por su relación con su madre. Yo tengo en mi corazón a la madre de esta persona ya presente con respeto y como yo respeto a su madre puedo llevarlo hacia su madre y de pronto comienza, también, a radiar, a brillar. Éste es un camino a la felicidad.

¿Es reparable la relación con la madre? Ya que para muchos es una relación de conflicto.

Los conflictos son necesarios. Muchas relaciones con la madre están bloqueadas porque tenemos expectativas con respecto a esa persona que va más allá de lo que se puede esperar de un ser humano; y si los padres fueran perfectos, si la madre fuera la ideal, nosotros no seríamos capaces de vivir, no tendríamos la fuerza para vivir. Somos capaces de vivir porque nuestros padres tienen errores. Eso es lo que nos introduce en la verdadera vida, o sea, amamos a nuestros a padres así como son, tal cual como son, y así nos volvemos felices.

Estaba pensando, si todo lo que nosotros recibimos de nuestros padres, cosas que nos duelen por ejemplo, ¿todo es perdonable?

Un hijo que está perdonando, está acusando al mismo tiempo a los padres, se está poniendo por encima de ellos, y pierde a los padres, su suerte y su felicidad.Todo lo que sucede en cuanto lo puedo aceptar, decir que sí, así como fue se convierte en una fuerza; en cuanto lo rechazo o lo perdono quedo débil, me pongo por encima y la vez quedo pequeño.

¿La aceptación no es ponerse por debajo en una situación, entonces?

No lo estoy aceptando, le estoy diciendo que sí, si lo acepto así soy pasivo, cuando le digo que sí soy activo y al decir que si algo se transforma, al aceptar no se transforma nada. Es una diferencia importante.

Si en mí existiera un brillo por el tipo de relación que tengo con mi madre, ¿qué le pasaría a mi madre para conmigo?

Ella por supuesto también está feliz; sobre todo se abre el corazón de la madre y su amor puede fluir hacia ti, las dos van a estar felices.
Había una vez un hombre que me dijo que su madre lo odió cuando era pequeño y ella vivía muy cerca de donde era este curso; entonces le dije: “vete a visitarla”. Al otro día volvió, estaba radiante y le dije: ¿pero qué hiciste?, fui y le dije a mi madre: “estoy contento de que me pariste…”, y la madre brillaba, radiaba y él también. Tan fácil es la felicidad.

¿Cómo nos preparamos entonces, para ser buenas madres, o ser de las madres que queremos brillar en los ojos de nuestros hijos?

Muy simple: amar a la madre de uno mismo. Ahora tú también brillas…

Con la idea de cerrar esta nota, quería preguntar acerca de cómo queda el lugar del padre, ya que hablamos solo del lugar femenino ¿El padre se reivindica, tiene protagonismo o por el simple hecho que la madre ocupa el lugar que tiene que ocupar esto se da por añadidura?

Sí, el padre está en segundo lugar. Pero hoy día los padres están muchas veces excluidos, y el padre que está excluido pone triste a la madre, la hace infeliz. Para que la madre sea feliz ella tiene que respetar y amar al padre y eso no siempre es muy simple porque los hombres son distintos, los tenemos que amar así como son: distintos. Y los niños necesitan al padre, porque para la felicidad es necesario que ellos puedan tener al padre. Entonces niños felices son aquellos que son mirados por la madre y, la madre a través de este niño ama también al padre; y el padre mira a los hijos y a través de ellos ama también a la mamá. Ese tipo de niños son felices.

Entrevista realizada a Bert Hellinger en el mes de Noviembre  de 2005.

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Tomar a mi Madre es reconciliarme con la vida

Escrito por: Empiezopormi

çCuando no tenemos la claridad de dónde venimos y que de donde venimos es fundamental y sagrado, es que estamos perdidos.

Nuestra vida viene de papá y mamá y mientras mas tengamos ese concepto incorporado en nuestro ser, mas profunda será nuestra conexión con la vida. Debemos ser conscientes que gracias a papá y a mamá es que tenemos la vida y que juzgar a uno o a los dos, es juzgarnos a nosotros mismos.

TOMAR LA MADRE

13339426_10207800581145961_6816511261092998759_nTeniendo en cuenta lo visto por Bert Hellinger con relación a las Constelaciones Familiares, debemos ver que el eje fundamental para nuestras vidas es tomar la madre y lo mejor es reconocer en nuestra madre una metáfora de la vida misma, es decir, sin ese vientre materno que contuvo mi vida no habría sido posible estar aquí y de alguna manera ese vientre nos muestra la vida cómo va a ser afuera en el mundo siendo niños, jóvenes o adultos. Esa vida que vivimos ahí con nuestra madre, siendo uno con ella, tomando todo lo que nuestra madre tenía dispuesto para nosotros en el vientre y como ese bebé que fuimos, ni siquiera alcanzaba a experimentar una necesidad o una falta de algo, cuando todo lo tuvimos ahí, aún antes de que lo requirieramos.  Ese es el ejercicio que nos ayuda a hacernos consiente que de ahí viene nuestra vida, que sin esa unión de padre y madre, primero, y luego sin ese vientre que por decisión de nuestra madre nos sostuvo 9 meses, no estaríamos acá; son esos detalles que nos hacen darle la importancia real y el valor que tiene nuestra madre y con ella, nuestra vida.

Bert Hellinger dice que nosotros recibimos la vida de una forma pasiva, en cuanto que nuestra madre nos brindó todo pero nosotros de una forma pasiva lo tomamos siendo niños inconscientes, es decir, no fue un acto consciente, fue un acto decisivo de supervivencia.

Ya nosotros como adultos podemos reconocer como nuestra madre fue el medio para llegar a la vida, y como lo que tuvimos de ella fue suficiente para estar en la vida y si no hubiera sido así no hubiéramos llegado, y pasar de ser un acto inconsciente de un niño a un acto consciente de un adulto, es una forma de tomar en vez de recibir pasivamente y esta acción con la gratitud que implica nos permite una comprensión mas amplia y cambiar nuestra vida de una forma significativa y completamente positiva.

En ese sentido tomar la madre de una forma consciente empieza a abrirnos camino a otras tomas de la vida, es decir, nos empodera para tomar nuestra vida misma con la fuerza que se requiere.

¿Qué es lo que aquí nos enseña a ser exitosos y preparados para éxitos posteriores en nuestra vida y nuestra profesión?
Poder tomar a nuestra madre como la fuente de nuestra vida, con todo lo que fluye de ella hacia nosotros. Con ella nosotros tomamos nuestra vida. Y la tomamos tanto como tomamos a nuestra madre. Ordenes del Éxito

Alguien puede tener buena intensión frente a su madre y sin embargo no puede verla o acercarse porque interpone sus apreciaciones e interpretaciones, por eso no puede ver la vida mas allá de sus propios juicios.

Si no tenemos claro lo mas básico que es que como llegamos a la vida y de donde llegamos independientemente de la historia que nos contaron, sin tener en cuenta los hechos concretos, aquellas situaciones que fueron definitivas y es que nuestra madre sostuvo nuestra vida, nos trajo a la vida y nos cuidó como pudo y que por eso estamos vivos, deberemos entonces enfrentarnos a vivir bloqueados.

Hellinger enseña que la vida es comparable con la relación o vinculo con la madre. En el trabajo con constelaciones se puede verificar que  cualquier tema que no esté resuelto con la madre se refleja con todo asunto de la vida cotidiana, llámese pareja, salud, trabajo, es decir, afecta todos los aspectos de nuestra cotidianidad. Sin embargo es importante aclarar que esto no quiere decir que con solo tomar a la madre podremos solucionar nuestros problemas, hay situaciones que no basta con tomar a la madre sino que toca hacer un trabajo mucho mas profundo y ver otros aspectos que pueden estar involucrados.

Sin su madre todo ser humano está perdido. Bert Hellinger

Sacar la historia que nos elaboramos con relación a nuestra madre, que en algunas ocasiones es la que ni siquiera vivimos sino que nos la contaron, libera y sana nuestra vida. La madre es la vida, que es lo mismo que decir, sin madre no hay vida. En la medida que avanzamos en la vida, debemos ir viendo con qué cosas podemos y con qué cosas no hemos podido, en esa misma medida cuando empezamos a darnos cuenta que tenemos rollos y obstáculos, es ahí que podemos empezar a ver si realmente si hemos tomado a nuestra madre tal y como fue, con todo lo que nos gusta de ella y con lo que no o tenemos algunos asuntos que no hemos logrado tomar de ella.

Muchos de ustedes se pueden preguntar: Qué pasa cuando un madre no está disponible?

Primero que todo debo aclarar que disponible no es que esté presente o no, disponible es un estado interno de ella, como una apertura que puede darse o no darse. Puede ser una madre que cuidó, nutrió y acompañó a su bebé y no estaba disponible para él, o un madre que salió, que trabajó, que veía al hijo solo unas horas y estaba totalmente disponible para él. No podemos saber si una  madre está disponible o no solo al observarla porque sería entrar a juzgarla.

Cuando una madre no está disponible, con la claridad de qué es no estar disponible, puede ser porque está llevando un duelo muy grande. por ejemplo en una madre que estando en embarazo o en los primeros meses de su hijo pierde al ser o a los seres que le dieron la vida, entonces el duelo que tiene puede hacer que cuide de su hijo como un acto mecánico e incluso ser amorosa pero una parte de su ser interno, de su corazón se quedó comprometida con quienes murieron y por eso no estar comprometida con ese hijo.

También puede ser por una implicación, es decir, esa persona está envuelta en algún asunto que quiere resolver por un ancestro, repitiendo un destino de un ancestro. Puede no estar no disponible porque está ocupando el lugar de su madre, cuando quiere ser la madre de su mamá o queriendo meterse en los asuntos de su mamá con su papá. Es decir, cuando no está involucrada con sus propios asuntos; entre muchos otros estos son algunos casos que se han podido observar en el trabajo con Constelaciones.

Por último debo hablarles de lo que en Constelaciones se llama MOVIMIENTO INTERRUMPIDO HACIA LA MADRE o MOVIMIENTO AMOROSO INTERRUMPIDO

Debemos partir sabiendo que el primer movimiento afectivo básico humano que tiene un bebé al nacer, el primero, es a la madre. 

Cuando un bebé está en el vientre y es uno con su madre, todo lo contiene y lo abarca.  Cuando nace el bebé, es ese momento en el que conoce el primer terror y empieza a darse cuenta que ya no es él y su madre unidos sino que son dos individuos diferentes pero su movimiento básico afectivo sigue siendo hacía ella y buscando de ella esa retroalimentación afectiva. Ese movimiento interrumpido es cuando el se da cuenta que no está su madre lo que genera una ruptura.

Todos vivimos un movimiento interrumpido con nuestra madre, unos mas leves o graves que otros y éstos se pueden dar cuando:

  • La madre muere en el parto
  • El bebé tiene que quedarse en una incubadora durante un tiempo
  • La madre enferma y por ello no puede ejercer su labor de atención y cuidado
  • La madre muere y deja hijos muy pequeños
  • La madre pierde a un hijo y no se encuentra disponible para sus otros hijos
  • La adopción
  • La madre está involucrada emocionalmente con su primer amor o con una pareja previa   En este caso, un hijo o hija puede tomar el lugar de la madre y convertirse “en la esposa” del padre, siendo fiel a ambos
  • La madre está muy conectada con su sistema de origen y no está disponible para su nuevo sistema
  • La pareja tuvo una pérdida (aborto o muerte de un niño)

Lo que se ha visto en estos casos, es que se hace necesario tener un trabajo mas profundo para tratar de reestablecer el vínculo con la madre y de esta forma tomarla completamente, lo que significa un trabajo interno, no es necesario ir a resolver con mi madre directamente, consiste en un trabajo interno en el que me despojo de todos mis peros y juicios hacía ella y de esta manera reconocer que fui uno con ella y que de ella me viene la vida.

Para terminar les dejo un buen ejercicio que me enseñó quien es mi Maestra cuando estaba empezando con la formación para consteladores familiares y que puede ser una buena manera para empezar a reconectarnos con nuestra madre.

Cierra tus ojos,  respira siempre por la boca para tratar de relajarte lo mejor posible. Tómate unos segundos y luego imagina a tu madre en frente, si no la conociste ten una imagen de una mujer y viendo esa imagen y permitiendo que lo que surja en tu cuerpo, realmente emerja, de esta manera trata de observar si tienes una sensación de expansión o de contracción en tu cuerpo.  Luego de reconocer estas sensaciones en tu cuerpo, con los ojos cerrados, observa a tu madre, sin juicio, sin critica. Reconoce si puedes permitir expandirte o contraerte e intenta expandirte, respira por la boca y di la frase: Como eres está bien para mí. Si logras verte abrazando a tu madre, mejor. Y con esa frase observa qué cambia en tu cuerpo. En la medida en que sientas que algo cambia en tu cuerpo, has hecho un movimiento que te ayudará a conectarte con tu madre.

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